Make your own free website on Tripod.com

'¡LOS CREEDENCE!'
Un recuerdo muy personal

por Javier Diaz
Manager del River Rising Web
Santiago - CHILE

 

Un día a principios de 1969  cuando yo tenía recién 14 años, estaba revisando las escasas radios AM/FM de Santiago de Chile, cuando pesqué la parte final de una canción donde un tipo decía Ro-o-olling on the River. Pese a que el locutor no dijo quién era, me enganché de inmediato: los Beatles, los Doors, Cream, incluso los viejos Monkees y los Beach Boys, todos estaban muy bien, pero el tipo en el River y su banda me hechizaron. En adelante, el Rock para mí nunca sería igual.

 

Las radio en Santiago no eran muchas, y las dedicadas al Rock menos, y las que había (la Chilena, la Balmaceda, la Minería) se especializaban en música más espesa. Así es que entre los Rolling Stones, los Animals, Blue Cheer y Santana, me tomó varias semanas saber de quien se trataba. Y luego aprenderme correctamente el nombre de la banda fue otra odisea (¿Clirence? ¿Cridence?). No eran esos, desde luego, los tiempos de  MTV y puesto que los tipos de Fantasy NUNCA editaron los discos de CCR en Chile (el local Banglad sacó una recopilación recién en 1976) y que las importaciones estaban drásticamente restringidas, al principio el nombre exacto de la banda no era muy bien conocido por estos lugares.

 

A fines del mismo año 1969 el album Green River salió en todas partes menos en Santiago, y para ese entonces ya sabíamos perfectamente quien era el grupo detrás del disco - pese a que identificar los rostros en cada album aún no era fácil. Porque mientras tanto nosotros los fans de primera hora ya nos habíamos conseguido unos 45 RPM o, de ser posible, alguno de los dos primeros LPs editados en Argentina, Perú , Uruguay o Brazil, donde salían con algún retraso bajo el sello "Liberty", y déjenme decirles, no era algo cómodo. Se recordará que había fuertes barreras arancelarias contra las importaciones a comienzos de los setentas, la moneda extranjera escaseaba y la revuelta social estaba detrás de las esquinas, Yankee Go Home, viva la Revolución. Así fue que úncamente nos quedaba esperar que el padre de algún amigo viajara para que trajera los discos y, por cierto, los viajes tampoco eran algo de todos los días.

 

No importa, de cualquier forma nos arreglamos para asegurarnos el abastecimiento regular de los discos de Creedence.  Algunos de nosotros tenían grabadoras [la mía era el clasico primer modelo del cassette de la Philips] y recuerdo haber tenido ediciones Americanas, Francesas, Argentinas, Peruanas, incluso Canadienses de los discos de Creedence, y de haber hecho muy buenas copias con ellos... ¡Qué no habríamos hecho para tenerlas! Los singles de CCR seguían saliendo por las radios y la frustración de no encontrarlos en el comercio local era grande. Aún se recuerdan feas historias de discos de Creedence robados en las fiestas...

 

Con el film "Woodstock" llegó una decepción: Creedence no estaba, no los habían invitado, ¡cómo pudieron hacer el concierto más grande del mundo y no llevar a la Mejor Banda de Rock 'n´ Roll ! Lo que muestra cuán lejos estábamos del centro de las cosas. Sólo leyendo una enciclopedia de Rock varios años más tarde me enteré de que mi banda favorita sí que había hecho Woodstock... solo que no estaban en la película (esa es OTRA historia). Entretanto, el velo se había levantado, algunas historias en la prensa, un artículo del Time en Julio de 1969. ¡Ojalá hubiésemos tenido el Web y River Rising en aquellos tiempos!

 

Mi primer LP de Creedence fue Willie & the Poorboys en edición Brasilera que, por razones desconocidas, incluía "Up Around the Bend" and "Who'll stop the Rain". Los restantes siguieron pronto y, cuando una tía que vivía en EEUU vino a Santiago le pedí el "último de Creedence" y me lo trajo:  Pendulum recién editado y con celofán y todo, la increíble foto central en blanco y negro del auditorio del Oakland Stadium tomada desde el escenario con el primer plano de un fan empepado hasta la muerte. Se quejó mi tía: "esta es una banda de California, me costó encontrarla en Nueva York..."

 

Luego vino un largo silencio, suficiente para que el polvo y el desgaste se adueñaran de nuestra difícilmente obtenida y celosamente guardada colección de discos de CCR. De repente un duro sonido de rock'n roll  en la radio sobre una viajera, al que siguió un tema triste que hablaba del día que nunca llega. Era la misma banda, cierto, pero el sonido no era exactamente el mismo. El disco se sumó rápidamente a la colección, al tiempo que el Playboy contaba la historia de la resurección de Creedence como un  "trio menos Tom Fogerty",  me acuerdo incluso de las palabras. Y así, a mediados de 1972 cuando tocábamos en la casa de un amigo norteamericano en Santiago, un ejemplar del Melody Maker (¿o fue el Billboard?) traía el obituario de La Más Grande Banda de Todos los Tiempos: "CCR, no más choogling" decía.

 

Muchos años han pasado pero la pasión sigue siendo la misma. El album Blue Ridge Rangers salió pronto, casi junto con el primero de Tom (Lady of Fatima, Beauty is Under the Skin,...), después vinieron el Excalibur de Tom, el Zephyr National que es casi un album de reunión de CCR. Mientras tanto, Don Harrison Band con Stu Cook y Doug Clifford, el TEX MEX TRIP de Doug Sahm con Cook y Clifford que Fidel Coloma (¡gracias!) me trajo de Nicaragua. Fuimos sorprendidos  por un rarísimo album del trio CCR grabado en vivo en Europa, por el album solo de John Fogerty bajo su mismo nombre (que, curiosamente, se editó en Chile), y finalmente un pesado silencio que, pensamos, duraría para siempre. Se ha roto, en verdad, pero no tan a menudo y ciertamente no en la forma que nos hubiera gustado. I

 

La historia del Rock no es sólo la historia de los intérpretes y los músicos. En el caso de Creedence, su música ha cambiado la vida de varios, incluso la mía. Con 44 años, soy un Abogado cuya única constante vital ha sido la musica rock, y eso básicamente porque un día pesqué el final de un tema cuyo nombre me aprendería sólo varias semanas después luego de mucho preguntar. Mi colección de discos de CCR/Fogerty/Stu-Cosmo está casi completa: CCR en vinilo, aquellos LPs dobles editados por Fantasy en 1978 (los tengo sellados de origen, así como LPs de Pendulum, Green River y Willie.), los discos de Tom Fogerty hechos en Argentina, el primer LP de la Don Harrison Band LP, los álbumes solo de John Fogerty incluyendo el abortado Hoodoo y los principales discos piratas de la banda en Woodstock y el Fillmore, John Fogerty en el  Vietnam Veterans Rousing Welcome Home, en fin.

 

Pero los discos, por sí solos, son la parte menos importante. De lo que se trata acá es de la propia historia personal, y a lo mejor, de cómo volver a tenerla, de cómo vivirlo todo de nuevo. La música de CCR ha sido una leal compañera y por ello, sino por otra cosa, gracias muchachos por la música.

 

El autor es un Abogado de Santiago de Chile. Es baterista aficionado. En Mayo de 1997 cumplió uno de sus sueños: ver a todos los integrantes sobrevivientes de CCR en vivo en conciertos en Los Ángeles, California, y pudo conocerlos personalmente en las fiestas después de los shows. Es el responsable legal del River Rising Web.Doug and Javier (20540 bytes)

Créditos por las fotos: con Stu y Doug por Rachel Wright. Con John Fogerty por Warner Bros. Gracias a Todd Steinman - WB Director, New Media  - y a Tucker Williamson - WB Director, Artist Relations - por su amable ayuda en el show de  John Fogerty en el House of Blues.